Reportaje: Arte, Pornografía y Erotismo en Internet; ¿Unidos por la misma Red?

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Una voz impaciente, quizá nerviosa musita al auricular-“Tengo el Internet para mi sola; dame una de las páginas que tu ves”. La que habla es una casi niña, casi adolescente, de 14 años que por primera vez se encuentra en su casa, sola, con un nuevo mundo por conocer. Hace 25 días que han instalado Internet en la casa de Sandra, y hasta este momento no había podido aprovecharlo como quería. Una vez que su amiga le dio una dirección apropiada para encaminar su curiosidad, se sentó frente al aparato, dándole la espalda a la puerta ya cerrada e hizo click.

“Con impaciencia y mirando frecuentemente hacia la puerta, como asegurándome de mi soledad, ingrese a la dirección electrónica que me llevó a experimentar mi primera excitación visual. Vi como los cuerpos se unían y mi curiosidad morbosa me impedía dejar de verlos. Poco a poco me sentí cada vez más sola y me sumergí por completo en aquella pantalla. Hice click en varios de los links que había gratuitos, sin asco, con las hormonas revueltas. Comencé a ruborizarme y sentí como mis manos traspiraban sin que mis ojos parpadearan. Pero, de pronto, una garganta carrasposa me hizo notar una presencia, que, desde hacía rato, estuvo mirándome desde la puerta. Era mi hermano. Se acercó, mientras yo me ruborizaba aún más, y se sentó junto a mí.”

Sandra, ahora una muchacha que logra hacer que las cabezas volteen tras ella cuando pasa, habla con plena tranquilidad de su experiencia en la Red y, si bien no fue su primera experiencia erótica, sí fue una primicia en el área virtual. Al igual que ella, son miles los jóvenes que, en el puerto de la modernidad, salen a bucear cada vez más y más lejos, por las profundidades de la Internet. Es así como, en estas inmersiones, se topa el viajero, tenga la experiencia que tenga y quiéralo o no, con páginas con contenido erótico; una de las mayorías temáticas dentro de la Red.

La mayoría de los casos de “iniciaciones virtuales” en el ámbito sexual, tienden a darse en dos áreas centrales: La búsqueda directa de pornografía, o de material erótico-que, por sus similitud en forma y fondo tienden a confundirse- y en segundo lugar, la comunicación directa con otro operario virtual en las salas de habla-escrita- o chat’s. En el caso de Sandra, perteneciente al primer grupo, no sería esa la última vez en que navegaría por esas aguas en el mar de la red; sin embargo, por haber sido la primera vez, es la que guardaría por largo tiempo como uno de los recuerdos más erotizantes de su adolescencia.

Ella es reflejo de los miles de usuarios que transitan por los bit’s, en forma aleatoria, muchas veces sin un objetivo definido y que decantan en los sitios con materiales sexuales duros, por la mera abundancia de estos. La prueba: Encienda su computador. Digite en la barra de búsqueda: http://www.google.com y escriba la palabra erotismo. Luego, dé enter y espere un fragmento de segundo.

cony-3.jpgEROTISMO,http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Lissardi. htm

Resultado número 6 de 6.030.000 (0.1 seg.)

1. m. Amor sensual.

2. m. Carácter de lo que excita el amor sensual.

3. m. Exaltación del amor físico en el arte.

Una de las primeras características que resaltan en el buscador, luego de la cantidad de títulos hallados, es la calidad y cualidad de cada uno de estos. Erotismo como definición, Erotismo como artículo sociológico, como blogs de opinión, como proyección artística e, incansable y numerosamente, del concepto leído y trabajado como pornografía. Pero; ¿qué es erotismo?

En la mayoría de los resultados que ofrecerá Internet, dirá que la palabra erotismo procede del dios griego Eros, dios del amor y que el erotismo refiere a todo lo que concerniente a las relaciones sexuales, particularmente a las proyecciones y secundariamente, al acto físico, propiamente tal. Sin embargo, esta palabra tiene una multiplicidad de definiciones tan amplia como la cantidad de personas que la conocen.

Su base física, relacionada per se con el acto sexual, aunque éste no sea visto, leído o descrito, hacen que en muchos casos se la confunda con pornografía. Por otra parte, la palabra erotismo también, en algunos, refleja más bien una cercanía artística con el desnudo del cuerpo; un enfoque sobre el elemento visual y de proporciones cuya intención no es la de provocar la excitación. Así llegamos a la primera división que, en la red, es posible percibir sobre el concepto: Erotismo Sensual, cuyo fin es provocar el placer sexual en el observador y cercano a la pornografía o, de hecho, confundiéndose con ésta, y Erotismo Artístico, cuyo fin, no es el goce corporal, sino intelectual. Goces ambos, en que el detonante y motivador es la imaginería sobre la proyección que el concepto trae.

Esta proyección refiere principalmente a la capacidad de insinuar sin mostrar, al dejar un gesto inconcluso o al ilustrar una expresión de la forma y en el momento justo, para dejar que la imaginación del espectador, corra por su propia cuenta. En esta área, para los adolescentes hay un nuevo sistema que se está definiendo cada vez más nítido, como la forma de descubrimiento sexual más fácil.

Sea por la eliminación de la verguenza, al no ver o tener directamente al lado, al frente o arriba, al interlocutor, o, sea por la superabundancia de interlocutores dispuestos a tener cercanía sexual explícita en todas las áreas, menos la presencial, los chats eróticos se han vuelto uno de los grandes goces para los adolescentes y uno de los grandes dolores de cabeza, para muchos padres.

CHAT; Don Sata, dice:

Hola princesa-. Ella saluda con un poco de curiosidad pues nunca había conversado en privado con este mexicano que le parecía seductor. -quiero que hagamos el amor-. Ella ríe y la historia le parece absurda; ¿cómo es esto posible?. Entre risa y mofa el mexicano comienza: -¿Qué tienes puesto?- nerviosa, la niña, de 13 años, entra en el juego, pues total nadie la esta viendo.- imagina que beso tu cuello-. Poco a poco la conversación sube de tono. –Mastúrbate-. Existe un silencio textual, en el que ella no sabe que responder. -¿no sabes como?-. Nuevo silencio -yo lo haré contigo.-Ella abre el cierre de su pantalón.- Lame tus manos y colócalas en tu vagina-

Latín Chat fue la primera experiencia de Carmen, en cuanto a relaciones virtuales. Ese mundo nuevo y la curiosidad envolvente que lo caracterizaba, le llamó inmediatamente la atención a esta estudiante de un colegio femenino. En él oyó a sus compañeras comentar sobre cómo conocer gente por medio de Internet. Una vez sola, en su habitación se dispuso a poner en práctica lo escuchado. Ingresó a una de las salas de habla virtual y escogió un nick. Fue así como entró a ser una habitual cliente de los chats, donde, un día, conocería a este mexicano que le propuso ser su novia virtual y con el que, pasados varios días, decide entrar en una conversación privada donde tendría su primer orgasmo, masturbándose a la distancia. Todo terminó cuando la madre de Carmen recibe una carta dirigida a su hija, desde México. En ese momento habla con ella y Carmen no se vuelve a comunicar con él.

Lo primero entra por la vista… Después se verá el resto.

El contacto sexual a través de los medios de conversación directa, en línea, es una de las formas más habituales en los usuarios de Internet para satisfacer las inquietudes, comenzar la exploración sexual con una contraparte -aunque esta sea sólo reflejo en una pantalla- y para buscar información en esas áreas. Es aquí donde la primera razón para hacer click en un “conóceme”, es la foto que el usuario tenga en su tarjeta. Según ésta el usuario determinará si es cercano a lo que busca y según el tipo de fotografía, se verá si es una búsqueda pornográfica, amistosa, de evaluación, de flirteo o erótica. Además, muchas veces-la mayoría, al parecer- el texto que acompañe la foto no pesará en lo más mínimo en el receptor.

Según un estudio formulado en base a encuestas, realizado por Marqueze.net a un total de 40.907 usuarios registrados en su sistema de contactos online, la compañía española, especializada en contenidos para adultos en Internet, determinó que la mayoría de los internautas prefiere que las fotos incluidas en los perfiles del resto de usuarios sean de carácter erótico antes que explícitas. En números, un 42% de los usuarios se decantó por el erotismo de las fotografías, mientras que un 27% aseguró que preferían fotografías “explícitas” y un 21% prefiere fotografías “en actitud habitual”.

Estas imágenes resultan determinantes a la hora-generalmente nocturna- de atraer a otros usuarios. Un 48% de los encuestados comenta que el elemento que más les llama la atención, es la imagen de la tarjeta de presentación, seguido por “qué busca” (31%) el otro usuario y, tercero, su propia descripción, donde, resta señalar, abundan sobremanera las palabras: Simpático, sinpático, estro y extrovertida, buena tela y boluntarioso, además de las distintas apetencias sexuales. Un botón: Joven y boluntarioso zoofilo, busca a pareja interesante y dezinhivido para conocer y intercambiar fotos. (copiado y pegado de http://www.sexyono.com)

Son, entonces, las imágenes, una de las primeras fuentes de erotismo en la Red. Pero el tipo de registro gráfico, no actúa para todos igual, pues definir con exactitud un elemento erótico común, no es fácil. Lo que puede aparecer para uno como un elemento sugerente, sensual; para otro espectador puede ser sencillamente una muestra de arte, cuyo fin es la estimulación de sensibilidades distintas a la sexual y para un tercero, podría ser una imagen obscena o intolerable. Un pedófilo (Amos), según él, “retirado” y que actualmente estudia psicología, de 24 años; Un cristiano(Pastor), perteneciente a un grupo religioso (Testigo de Jehová), de 28; una estudiante de sociología (Musa), de 23 años; un estudiante de arquitectura (Gran Arquitecto), de 26 y un zoófilo, también según él, “retirado”, de 22, (Azrael); conforman esta especie de focus group que permitirá acercarse a las realidades de distintos usuarios de la Red, sobre lo que cada cual entiende por erotismo.

Tras confirmar fehacientemente las personalidades que cada uno daba, para así evitar la tan común, y en muchos casos, peligrosa manipulación de la identidad que permite la comunicación virtual, se dio enter a la primera pregunta:

Eros, dice: ¿Que te erotiza?

Se produce una pausa de algunos minutos. Al cabo, titila una luz naranja:

Musa, dice: Los cuerpos desnudos y los cuentos, los ojos y las espaldas, aunque sólo eso no me lleve a la masturbación.

Pocos segundos más pasan, y el resto de los participantes, comienzan a dar sus opiniones. El segundo en reaccionar, es “Amos”, un joven de 24 años que posteriormente comentaría sobre su pasado interés sexual en los menores de edad:

Amos, dice: Es difícil esa pregunta, pues tengo bloqueada mi sexualidad hasta el momento. Trabajo en ello para volver a ser sano, pero puedo decir que me erotiza la comida, un buen vino y la inteligencia.

Pastor, quien no es, aún, casado, es el que sigue:

Pastor, dice: Pensar en mi futura relación sexual con mi esposa. Desde el punto de vista que evito lo pornográfico y no busco ese material.

Gran Arquitecto, dice: El sonido; las voces, el tono. Esa entonación como ronroneo. El cariño; cuando se hace el amor y no es el sólo sexo. Aunque también hay un erotismo visual que es sólo de apreciación del cuerpo como arte. Y también, la música. Clásica, ojalá

Azrael, dice: La expresión de la boca, los ojos; la dominancia; sobre mi, sobre quien sea. El dolor.

Eros, dice: ¿qué buscas, con fin erótico, en Internet?

Amos, dice: yo ya no busco nada en Internet a menos de que sea información respecto a mi carrera (psicología) o a mi enfermedad, que creo esta superada. Mis amigos me envían fotos y correos con imágenes pornográficas pero no abro esos correos para evitar la tentación.

Musa, dice: la verdad no busco ni pornografía, ni imágenes eróticas. Sí te puedo decir que las cosas que he visto de ese tipo ha sido por correo electrónico o fotos que muestran mis conocidos, en su mayoría, hombres. Generalmente guardo las imágenes, videos y cuentos en un CD, para que nadie más las vea. Si tengo que ser sincera obviamente debo admitir que te producen un deseo sexual y muchas veces me llevan a la masturbación.

Gran Arquitecto, dice: Depende; hay veces que busco pornografía, pero, generalmente, lo que busco es erotismo. Donde sea la insinuación y no los gestos explícitos los que lleven a la excitación.

Pastor, dice: no busco pornografía pero a veces me llegan invitaciones a pinchar para entrar en una página de contenido sexual de ese orden.

Azrael, dice: Parejas de mujeres, mujeres solas; ojalá en una grabación o galería de fotos que pase del contacto erótico, casi tímido, al porno más duro entre ellas.

Aquí es donde aparece una confusión de concepto que siempre se reconoce cerca del erotismo y que, muchas veces, se confunde con aquel: la pornografía. Y pese a que los directores de los servicios de buscadores, han programado a estos para dejar el material más cercano al área de estudios sobre el tema y no a lo que se le podría llamar de “aplicación práctica”, no pasan más de dos resultados sin que se encuentre una invitación a la derivación más usual del concepto Erotismo en los buscadores. La cantidad de resultados que acercan a la pornografía, al sexo explícito, cuando lo que se busca es erotismo, es reflejo de un error de concepto mantenido desde tiempo ha. Al estar ambos elementos relacionados con la sexualidad y la sensualidad, en formas que son más o menos explícitas, no se ha creado una línea que separe lo blanco de lo negro y su origen y objeto comunes: la sexualidad y la sensualidad, los mantienen estrechamente ligados. ¿Qué es, entonces, pornografía?

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PORNOGRAFÍA, http://es.wikipedia.org/wiki/Pornograf%C3%Ada

Resultado número 1 de 3.920.000 (0.19 seg.)

1. f. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas.

2. f. Obra literaria o artística de este carácter.

…modernamente se entiende por tal un conjunto de materiales que muestran órganos genitales o actos sexuales y que se exhiben o contemplan con una determinada actitud que, normalmente, tiene por objeto la masturbación o excitación de quien busca este tipo de materiales.

La única cosa clara respecto a lo que engloba el término pornografía, es su origen etimológico: del griego pornographos, de “Porne”, prostituta y “Graphein”, escribir; pues la amplitud de concepciones que genera el “escribir sobre prostitutas”, hace que en la mayoría de las definiciones de esta categoría, se engloben todas aquellas representaciones gráficas, pictóricas, fotográficas o en textos escritos, en que hayan representaciones de conductas sexualmente explícitas, sin poner un margen más claro que el referirse al término “explícito”, cuando se intente separarla del erotismo. De hecho, esta es una de las principales diferencias de la pornografía con el aquel.

Según Ángela, Psicóloga de la Universidad Católica, la pornografía es la muestra explícita del acto sexual, con el fin de excitar al o a los receptores del estímulo, a diferencia del erotismo, donde lo que se busca es el incitar, solamente sugiriendo. Concuerda esto, con lo manifestado con todos los entrevistados y con el estudio realizado por la compañía española de comunicación en red.

Otra de las sorpresas que reveló aquel estudio, es que el público de los chats, busca más encontrar pareja, en el sentido afectivo que en el sexual; la preferencia de los internautas por los contactos relacionados con amor -un 57% de las respuestas-, frente a los que tienen que ver directamente con el sexo, representados por un 43% de los usuarios, echan por tierra la visión usual de el ocio en Internet como una búsqueda de materiales considerados por muchos, obscenos y prohibidos. Emilio Márquez, Director General de Marqueze Telecom, comenta que “…el erotismo se valora positivamente, como expresión de la sensualidad del amor. Los usuarios de nuestro servicio de contactos no son una excepción: prefieren lo sugerente porque siempre invita más a la fantasía”.

En cambio-“la pornografía es peligro aquí y allá”- sostiene por su parte, Ángela. Ella cree que ese tipo de materiales puede ser peligroso para quienes lo reciban y no sepan manejarlo, particularmente los niños. Es desde aquí, donde surge uno de los principales cuestionamientos que se le hacen al tema. ¿Es dañina la pornografía?.

El debate es viejo. Por una parte, los detractores de la pornografía, sostienen que es una mala influencia, un daño a la moral, un potencial atentado a las “buenas costumbres”, además de la gran cantidad de degeneraciones que se le atribuyen a la imaginería sexual explícita. Por otra, los que arguyen que la principal característica de la red, es la libertad de buscar, publicar y hallar lo que sea, sin un tipo de censura más dura que los cánones legislativos, comunes, en el aspecto sexual, en la mayoría de los países. Estos expresan que el criterio de búsqueda está dado por los padres o los responsables de los menores y por la formación de los con mayoría de edad que por esas aguas navegan.

Resta aquí hacer una división en el público para estas páginas: Los mayores de edad, supuestamente con criterio formado y los menores, que están en proceso de “criterización”. “Los padres son los responsables de lo que ven sus hijos.”-sentencia la psicóloga. Esto es considerado absolutamente válido por parte de los directores que expanden los servicios sexuales por la Red, sean estos pornográficos o eróticos y también por la mayoría de los usuarios, cuando a los menores de edad refiere. Sin embargo existe otra área donde se acumulan los problemas sobre el tema: la de los mayores de edad.

Aquí es posible hallar-y, de hecho, es donde se acumulan- las más grandes desviaciones de las conductas sexuales aceptadas, o menos “mal vistas”. Aquí, igualmente, es donde aparecen las filias, que merecen una clasificación aparte. Básicamente se dividen en dos áreas: las dañinas para los que las practican; niños, animales, deficientes mentales, cadáveres, y las que son de disfrute, por decir lo menos, “curioso”: el sexo con gord@s, viej@s, azotes, amarras y una serie de formas de excitación en que, se supone, ambas partes disfrutan por igual y ambas eligen bajo su propio criterio, o para algunos, descriterio, lo que quieren hacer o que les hagan.


RELATOS; http://www.sexosintabues.com/RelatosEroticosSexo.html

“el escritorio del estudio me esperaba, aquella silla presentía que soportaría mi peso por horas, y aquel computador recalentaría su procesador una vez más. Tal como mi sangre hervía, mi mente pedía que saciara su sed de deseo. Inicié mi festín con aquellas damas que solían seducirme, esas parejas que me daban un sucinto placer, pero la cosa necesitaba de más acción. Estas imágenes, videos y películas, se me eran tan familiares que, era como pensar en tener sexo con tu mamá. El orgasmo lo presentía invisible; en mi más profundo pensamiento surgió una idea que, buena o mala, en el momento no importó. El brutal apetito de placer me amarró al cuerpo virgen de quien nunca pensé tener.”

Carlos.-

Cuando Mandi, un chiquillo de 6 años llegó desde donde un vecino que le prestaba el computador, a la casa de sus padres, estos notaron inmediatamente que algo lo incordiaba. Tras acercarse y preguntarle que le pasaba, el chiquillo guardó silencio. Sus padres no insistieron en ese momento, pero, tiempo después, el niño, por sí solo, contaría como fue tocado por el vecino, tras sentarse a ver imágenes de mayores con menores, en el computador.

Carlos, el autor del párrafo que encabeza el capítulo, es quien, en el chat anterior aparece con el alias “amos”. Este actual estudiante de psicología, confiesa haber sostenido tocaciones con niños de hasta 4 años de edad. Según él, estos nunca se dieron cuenta y sólo fue pillado por casualidad, cuando uno de los niños intentó hacer lo mismo con otro amigo, frente a los padres de aquel.

Cuando aquellos le preguntaron desde donde había sacado esos gestos, el contó que era el amigo que le prestaba el computador y donde, a veces, se quedaba a dormir. Amos, Carlos, o como quiera que se llame en la realidad, le echa la culpa de su vivencia al Internet. Según él, desde los 12 años que se metía sin discriminación ni censura por parte de sus padres. Así fue, poco a poco, buscando materiales cada vez más duros, para lograr la excitación y fue en una de esas búsquedas, en que Carlos, financiado con la tarjeta de crédito de su padre, entra a una página de pedofília, y, rato más tarde, ve al niño por la ventana.

La pornografía, para muchos estudiosos de distintas áreas, religiosos en particular, es causal de disfunción. Una de las formas más usuales de introducir las patologías en las cabezas de los lectores, es la repetición de elementos shockeantes que, poco a poco, como una droga, van haciéndose demasiado sutiles como para lograr la excitación.

Sostienen además estos autores, que la pornografía con fantasías crea un mundo irreal donde se genera una relación de “objetualización” que lo condiciona a depender de fantasías y objetos para alcanzar llenar sus necesidades emocionales y sexuales. Son muchos quienes creen también, que si un individuo se “cría o educa bien”, o se “cría o educa en la iglesia”, la pornografía no lo puede afectar. Carlos es católico.

Entonces…¿habré venido cagado de la cabeza, de paquete?”

Desde niño, mi familia me llevaba a un campo en el sur. Ahí, con mis primos, jugábamos, íbamos al río y andábamos a caballo. Pero ese verano no habían más niños de mi edad. Entonces tuve que entretenerme, en todo sentido, como pudiera, solo. En las tardes salía a andar a caballo y, luego de tomar once, partía a los potreros, lejos de las casas, a masturbarme, puesto que me tocaba dormir en la misma pieza que mi madre.

De vez en cuando volvía a agarrar mi yegua, y partía a darme una vuelta por los cerros, las viñas o al río; un lugar que, por su soledad y el miedo que me daba llegar solo, siempre me generaba una suerte de excitación y donde acababa tocándome. En eso estaba uno de esos días, cuando mi yegua se echó al suelo, donde estaba amarrada mientras yo me tocaba. Cuando la vi, no pude dejar de pensar, ¿y si…? Entre el miedo de la noche, de lo que hacía y el miedo a ella, animal tremendo para cualquiera, más aún para un pequeñazo catorceañero, me acerqué.

Iván, el autor de este relato, en realidad, autobiográfico, antes nunca había visto ni sabía siquiera que era, Internet. “A los 8 años, sin jamás haber visto más pornografía ni erotismo que el que me permitían las páginas de lencería de las revistas de mi madre, tuve mi primera incursión sexual. Pero en ésta, nunca hubo algo que me motivase desde antes. Nunca me metí a internet ni nunca tuve revista en que apareciera algo por el estilo. No puedo evitar preguntarme, ya que no tengo la excusa del ejemplo; ¿habré venido cagado de la cabeza, de por sí; de paquete, piteado?”

CENSURA, http://www.definicion.org/censura

Resultado número 6 de 11.600.000 (0.7 seg.)

Restricciones a la libre expresión de los ciudadanos llevadas a cabo tanto sobre todo por Administraciones Publicas y por empresas privadas, a menudo con carácter previo, para evitar, por diversos motivos, que en Internet se publique información considerada ofensiva, inconveniente o simplemente molesta.

Son muchos, cada vez más, los sitios desde donde es posible acceder a la Red y los medios y formas de acceder a materiales eróticos aumentan en una proporción aún mayor, dando un horizonte inmenso al que navegue por estos bit’s. Pero, no todos los internautas tienen claro que es lo que quieren o hasta donde deben llegar.

Particularmente en el caso de los menores, las incursiones en la red pueden llegar a ser fácilmente condicionadoras de actitudes posteriores, dadas su característica de “elemento en formación”. Pero, ¿como se pueden controlar los accesos de los personajes sujetos a desviaciones morales, mentales, sociales, por esta vía?. Al ser la Internet un espacio en que se enclava el orbe completo, con un carácter global y no centralizado, las medidas de censura sólo se pueden aplicar sobre los puntos comunes entre todos los usuarios. Tarea difícil, si contamos el total de millones que, día a día, suben a bucear por los bit’s.

Una de las soluciones más viables, está en controlar el acceso a la información por los aparatos que se conectan y no por los sitios que hay “en el aire”. De esta forma, cada persona puede acceder y dejar acceder a sus cercanos, a las páginas que estime convenientes sin merma del derecho a libertad de búsqueda de información del resto de los usuarios.

El problema: Aún no se desarrollan programas realmente eficaces a la hora de saber qué censurar. Si el elemento es SEXO, no se podrá ingresar a ninguna página pornográfica, erótica y menos aún, de filias; pero, por otra parte, todo lo que tenga que ver con biología, también quedará bloqueado, amén de cualquier texto, trate de lo que trate, incluida la Biblia. Así, entre los resultados censurados, desaparecerán estudios sociológicos, ensayos sobre cultura de masas, los chat de opinión pública y los chats eróticos, también aquellas paginitas, minúsculas y pocas, que hablan de proporciones, colores, formas, historia pasada y futura, desaparecerán de el ordenador en cuestión.

Estas páginas que comentan sobre las herramientas al servicio y mencionan los avances y las nuevas definiciones del término que las une dentro del erotismo, refieren a otra expresión del erotismo; El arte.

ARTE, http://es.wikipedia.org/wiki/Arte

Resultado número 1, de 1.350.000 (0.2 seg.)

Es la aplicación de la habilidad y del gusto a la producción de una obra según principios estéticos. Todo aquello que, formado por el hombre, incite la imaginación del espectador.

Finalmente existe otro tipo de erotismo que predomina en la Red, el erotismo artístico. En este lo que pesa es la adaptación del concepto Arte, refiriéndose a la capacidad de generar-proyectar-una visión y opinión particular de un sujeto sobre una “obra de arte”. La obra, sea pictórica, gráfica, audiovisual o sonora, debe procurar transmitir un concepto o una sensación.

Lo que marca la diferencia con el erotismo, es que la finalidad de este, es despertar la sexualidad del cuerpo, como fin último. Así, a modo de ejemplo, las imágenes adjuntas, dentro de la multiplicidad de interpretaciones y visiones que tienen, para la mayoría de los entrevistados que opinaron, son más cercanas a un análisis como interpretación erótica pura, como elemento de transición entre un erotismo suave, que “va a porno”, como arte y como una imaginería explícita, pero sin ser pornográfica.

Entonces, ¿donde está la diferencia entre erotismo, pornografía y arte?. Entre una expresión de arte pura (un desnudo, por ejemplo, sea en fotografía, grabado, pintado o escrito), el fin es que, con las armonías, se genere recreo intelectual y que la imagen produzca una sensación determinada, en este caso, distinta a la sensualidad. Pero, ¿Por qué una pintura de 1600, donde una mujer es penetrada por un ciervo, o un bajo relieve de una mujer penetrada por un cisne, 2000 años antes, aunque esta ave personifique a un dios, puede ser considerado arte y un cuadro fotográfico semejante, en la actualidad, sea considerado pornográfico o desviado? ¿Es que hay que esperar 1200 años, para considerarlo dentro de la visión artística?

Además, si la pornografía es una muestra de sexo explícito, con fin de provocar la excitación de quien la ve, y el erotismo es una manipulación de un objeto de deseo, trabajado para sugerir y recibir, potenciando, las proyecciones que sobre aquel se hagan, amén de que el arte, como definición, engloba … “todo aquello que es material o inmaterial, haciendo uso de la materia, la imagen, el sonido, la expresión corporal, etc., o, simplemente, incitando la imaginación de los demás.” Que pasa cuando un elemento explícito es, para uno, la muestra del antebrazo femenino, o para otro, una fotografía de un elemento fálico introducido en un agujero, sea cual sea, femenino, masculino o (¿por qué no?), animal y para un tercero, una gota de semen, cayendo por el borde del ojo de una mujer de gesto impávido. ¿Siempre el primero será erótico, el segundo, pornográfico o definitivamente “filioso”?.

Y el tercero, ¿por qué no puede ser considerado como una muestra de arte, ya que cabe en la definición de aquel?.

De hecho: ¿Por qué no pueden entrar los tres, en esa muestra, ya que todos caben ahí.?

O, mejor aún, ¿por qué no pueden pertenecer, al mismo tiempo, las tres imágenes, a cada uno de los conceptos a la vez, dejándole al observador, la tarea de catalogarlo?

Probablemente, esto sea lo mejor. Total, los cánones varían tan rápido…

 

Por: Cora Díaz Cuadrado y Ariel Marinkovic C.

Fotografías: Ariel Marinkovic C.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Una respuesta to “Reportaje: Arte, Pornografía y Erotismo en Internet; ¿Unidos por la misma Red?”

  1. EXCELENTE ARTICULO

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